Hoy toca visita a León. Hace muchísimo que no vamos. Entre unas cosas y otras mas de 3 meses. Estas visitas de sábado por la tarde son ultra rápidas. Por un lado nos deja el domingo libre para descansar pero por otro la vuelta de noche se hace mas pesada.
Así mañana podré salir con la grupeta de CISAL que hace varias salidas que no coincido con ellos.
Cuando nos quedábamos a dormir en León solía aprovechar a salir con Manu y con la grupeta del CCLEON. Eso ahora no es posible porque con Alonso no nos queda otra que volver a dormir a Salamanca.
Una de las salidas de este verano fue con esta gente del CCLEON. Subimos Somiedo por León y luego San Lorenzo y Ventana desde Asturias. Junto con MANU pasé un día muy entretenido de ciclismo.
Ahora ni me planteo llevar la bici porque casi no queda tiempo de nada. De todas formas con MANU ya estoy tramando alguna escapada con la mtb. Ya he hecho varias barbaridades con la de carretera y ahora estoy empecinado en sacarle mas partido a la de montaña. Una de las marchas mas completas que hay tanto en montaña como en carretera son los 10.000 del Soplao. Pues tenía intención de apuntarme a la de carretera pero por un "error" me apunté a la de mtb. Menuda he liado. Luego para arreglarlo me he inscrito en la de carretera. Total Dos marchas de las mas complicadas del calendario. Pero eso ya lo cuento en otra entrada.
También esta el desafío Valgrande-Pajares que si finalmente cuadra en el calendario también me gustaría hacer en MTB.
Bueno y esta entrada es también para probar el nuevo regalito de Reyes. Fantástico el iPad y las posibilidades que añade a un "friki" como yo de estos artilugios. Estoy encantado del regalo, jejejeje.
-- Desde Mi iPad
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sábado, 7 de enero de 2012
lunes, 31 de octubre de 2011
Imágenes de ayer
He de reconocer que hoy tengo el día tonto. De hecho si esperáis una entrada sobre cicloturismo os recomiendo que no sigáis leyendo…
El hecho es que la lluvia de mensajes sobre la despedida de Desi de hace unas semanas ya me hizo ver que me había perdido uno de esos acontecimientos que uno no debe perderse.
Por lo tanto, la boda de Desi significaba uno de esos puntos de inflexión donde te das cuenta de lo bien que te lo has pasado en otras épocas y que a pesar de todo el tiempo pasado, y con algunos años más, seguimos formado un grupo muy muy recomendable.
Si a todo esto le uno el contacto recuperado en los últimos tiempos gracias al Facebook o al twitter, las ganas con las que me presenté el sábado por la tarde en la antigua “Bellota Charra” eran enormes.
La velada fue fantástica. La boda fue en la Catedral y la cena en el casino así que andar, lo que se dice andar, no andamos mucho. Cantar, cantamos un rato y a pesar de la falta de ensayos (ya se encargaba Emilio de recordármelo) más o menos se puede decir que me defendí de manera regular (es decir, disimulando con experiencia la falta de tino con las notas). Me faltó eso sí el baile de panderetas con Joshua que dejaremos para mejor ocasión porque uno tiene que ir poco a poco entonándose de nuevo. Queda pendiente.
La próxima será con la tuna de León para comer el típico cocido Maragato. Aquí sí que hace años y años que no voy y este año tampoco quería faltar. Y luego la cena de Navidad de la Universitaria que ya me he comprometido a ir. Vamos, que si no fallo a ninguna de las dos habré salido de tuna en un mes más que en los últimos 8 años.
Además uno se da cuenta que a pesar de las historias de cada uno, cuando estamos de tuna se forma como un microclima donde no existen problemas y donde simplemente nos lo pasamos bien hablando, cantando y recordando certámenes, viajes o cualquier tontería que te viene a la cabeza.
A modo de resumen, es como cuando salgo en bici. Incluso en mis primeras marchas cicloturistas lo comparaba con los viajes de tuna a los certámenes. Es curioso pero la parafernalia tiene sus similitudes. En mi primer viaje con Cisal a la marcha de los Lagos de Covadonga me acordaba muchísimo de los viajes de tuna.Igualito. Que no se me quede nada en casa (laúd-bici, traje-ropa, etc.). Luego el día grande de la marcha es como el certamen en sí. Y para acabar la cena o comilona de celebración. Claro que con la bici no hay la fiesta que con la tuna. O si ??? (No diré más que esto lo lee Rocío...). Además no sé porqué en las bajadas de los puertos, sobre todo en las grandes marchas, siempre voy cantando canciones de tuna. Será que subiendo no da para ello.
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